Violento episodio en el Ascenso Posadeño: un jugador terminó hospitalizado tras una brutal agresión
Una nueva fecha de la tercera categoría del fútbol posadeño terminó empañada por la violencia. El encuentro disputado ayer por la tarde entre Villa Cabello y Deportivo Misiones finalizó con corridas, golpes y una agresión que por poco no terminó en tragedia.
El partido se desarrollaba en el predio de Villa Cabello, pero tras el pitazo final la tensión se desbordó dentro del campo de juego. En medio del caos, discusiones y enfrentamientos entre futbolistas derivaron en una situación de extrema violencia.
Según denunciaron desde Deportivo Misiones, uno de sus jugadores, Rodrigo Melgarejo, fue atacado por un futbolista rival, quien le propinó una patada en la cabeza por detrás. La agresión generó momentos de desesperación entre los presentes, ya que el golpe pudo haber tenido consecuencias aún más graves.
Tras el incidente, Melgarejo debió ser trasladado a un centro de salud donde permanece hospitalizado bajo observación médica. Los profesionales realizan distintos estudios para determinar la gravedad del impacto sufrido.
A través de un comunicado oficial, el Club Deportivo Misiones expresó su repudio a lo ocurrido.
“Desde el Club Deportivo Misiones queremos expresar nuestro más enérgico repudio a los hechos de violencia ocurridos al finalizar el encuentro de Primera División frente al Club Atlético Villa Cabello. Uno de nuestros jugadores fue agredido cobardemente por un futbolista rival, quien le propinó una patada en la cabeza por detrás, en un acto totalmente alejado de los valores del deporte”, señalaron desde la institución.
En el mismo mensaje, el club remarcó que este tipo de conductas no pueden naturalizarse dentro del deporte y reclamó que se tomen medidas ante lo sucedido.
“Como institución formadora y social creemos que estas conductas no pueden quedar impunes. El fútbol debe ser un espacio de competencia sana, compañerismo y respeto mutuo”, agregaron.
Desde Deportivo Misiones también manifestaron su acompañamiento al jugador lesionado y a su familia mientras aguardan la evolución de su estado de salud.
El violento episodio vuelve a poner en debate la seguridad y el control en los partidos de las categorías del ascenso de la Liga Posadeña, donde en reiteradas ocasiones se registraron hechos de violencia dentro y fuera del campo de juego.



