Un ocelote murió atropellado sobre la Ruta Nacional 12: la necesidad de incorporar más pasafaunas en Misiones
Seguidores de Radio Yguazú enviaron este sábado 8 de agosto fotografías que muestran a un ejemplar de ocelote atropellado sobre la Ruta Nacional 12, en cercanías de la zona de Lago Urugua-í. El hecho vuelve a poner en discusión no solamente la velocidad y la responsabilidad de los conductores, sino también la necesidad de avanzar con infraestructura vial especialmente diseñada para proteger a la fauna misionera.
De acuerdo con las imágenes recibidas por Radio Yguazú, el animal fue encontrado sin vida sobre la calzada de la Ruta Nacional 12. Se trata de un sector donde ya no rige la restricción de velocidad máxima de 60 kilómetros por hora existente en otros tramos, pero que registra un importante movimiento vehicular y se encuentra próximo a sectores de monte y comunidades guaraníes.
El ocelote (Leopardus pardalis) es un felino silvestre característico de los ambientes selváticos de América y una de las especies que habitan la Selva Paranaense de Misiones. Es fácilmente reconocible por su pelaje amarillento o pardo, cubierto por manchas oscuras, rosetas y franjas que le proporcionan un excelente camuflaje entre la vegetación. Es un felino de tamaño mediano, considerablemente más grande que un gato doméstico.
Un ejemplar adulto puede medir alrededor de 70 a 100 centímetros de longitud corporal, sin contar la cola, y pesar aproximadamente entre 8 y 16 kilos, dependiendo del sexo y del ejemplar.
De hábitos principalmente nocturnos y solitarios, el ocelote es un excelente cazador. Su alimentación incluye pequeños mamíferos, aves, reptiles y otros animales. Cumple así un importante papel dentro del ecosistema, contribuyendo al equilibrio natural de las poblaciones de sus presas.
No alcanza solamente con reducir la velocidad
La muerte de animales silvestres en las rutas misioneras plantea un problema que no puede quedar exclusivamente en manos de los conductores. La prevención también requiere infraestructura vial adecuada a una provincia atravesada por corredores de enorme biodiversidad.
Una de las herramientas utilizadas en diferentes lugares del mundo son los denominados pasafaunas, estructuras que permiten que los animales atraviesen una ruta sin ingresar a la cinta asfáltica.
Estos pasos pueden construirse por debajo de la calzada, mediante túneles, alcantarillas o corredores especialmente acondicionados, y complementarse con cercos o estructuras de conducción que orientan a los animales hacia los cruces seguros. También existen pasos elevados o ecoductos, dependiendo de las características del terreno y de las especies que utilizan cada
corredor.
No se trata de una experiencia experimental. Este tipo de infraestructura es utilizado desde hace años en distintos países y existen experiencias que demuestran que, cuando los pasos están correctamente ubicados y acompañados por cerramientos que conduzcan a la fauna, pueden reducir significativamente las colisiones entre vehículos y animales.
Misiones, por las características extraordinarias de su biodiversidad, necesita profundizar este tipo de políticas. Las rutas que atraviesan la selva no deberían pensarse únicamente para permitir que los vehículos circulen: también deben contemplar que atraviesan el hábitat natural de cientos de especies.
Por eso, además de señalización, controles y límites de velocidad en los sectores más sensibles, resulta necesario identificar los principales corredores naturales y avanzar con un programa sostenido de construcción de pasafaunas debajo de la cinta asfáltica y otras soluciones de conectividad ecológica.
La tecnología y los antecedentes existen. El desafío es incorporarlos de manera sistemática a la planificación de las rutas nacionales y provinciales que atraviesan Misiones.
Un ocelote atropellado no es solamente un animal muerto al costado de una ruta. Es una pérdida para la biodiversidad y también una advertencia.
Proteger la fauna misionera no puede depender únicamente de que un conductor alcance a frenar a tiempo. También requiere rutas diseñadas para convivir con la selva que atraviesan.



2 Comentarios
kien fue la mala persona k lo abandonó cobarde pobre mi vida. el no entiende y este es su espacio
No respetan la velocidad,los taxistas y vehículos de turismo,te pasan a cien kms, en lugares donde solo se puede conducir a 60,una vergüenza,ellos deberían de dar el ejemplo.