Este lunes comienza el juicio al Polaquito Ferreira por asesinato y abuso sexual
Desde hoy y hasta el jueves, en el Tribunal Penal Uno de Eldorado, se llevará a cabo el debate oral por uno de los crímenes más resonantes de los últimos años, ocurridos en Puerto Iguazú. Jonathan Nazareno Ferreira (36), alias Polaquito, será juzgado por el asesinato de Bruno Méndez y por el abuso sexual de la pareja de este último, en ese entonces de 18 años, hecho ocurrido el 4 abril de 2022 en la Ciudad de las Cataratas.
Polaquito Ferreira está imputado por homicidio criminis causa y abuso sexual con acceso carnal en concurso real. Actualmente está alojado en la Unidad Penal de Eldorado, a la espera del debate. Cabe recordar que, a principios del año pasado, el expediente iba a ser ventilado en instancia de debate. Aunque por imposibilidad del defensor del acusado, el proceso debió suspenderse y reprogramarse para el 2026.
Según se supo el debate oral comienza este lunes y los testigos están citados a partir del martes para brindar detalles de lo ocurrido en la noche del 3 y en la mañana del 4 de abril del 2022. Los familiares de Bruno Méndez se organizan para estar presentes en la sala de debates y exigir justicia.
Las pesquisas del caso, llevadas adelante por el Juzgado de Instrucción Tres de Puerto Iguazú, indicaron que la violenta secuencia se desarrolló en una vivienda ubicada sobre la calle Artigas del barrio Villa Alta, el 4 de abril de 2022.
La joven y Méndez fueron con el hijo de ésta a visitar a Polaquito, cerca de la 1 de la madrugada. Compartían el rato entre bebidas alcohólicas hasta que sobrevino la inexplicable sucesión de violencia.
Fuentes del caso reconstruyeron en base al testimonio de la muchacha que avanzada la noche la pareja le pidió a Ferreira una habitación para tener relaciones sexuales y el dueño de casa les facilitó el lugar. Sin embargo, en pleno acto se metió en la pieza y quiso propasarse con la joven, por lo que inmediatamente Méndez lo empujó.
Entonces se inició una pelea
En la pieza empezaron los empujones y gritos hasta que Ferreira apuñaló a Méndez. Luego lo llevó hasta la sala, donde lo atacó nuevamente, por lo que la víctima quedó en el piso malherida. Sobre este punto, son dispares las versiones sobre quién tenía el arma, no está claro que el homicida la llevaba consigo o se la sacó a su víctima, pero lo cierto es que lo atacó brutalmente y luego volvió al cuarto.
Lejos de que el infierno se termine ahí, el homicida subió la música de la casa a todo volumen para que afuera no se escuchara lo que ocurría, valiéndose de eso para violarla. Señaló que el ultraje se repitió durante mucho tiempo mientras su novio agonizaba y gritaba en la otra sala y su hijo dormía -lo hizo toda la noche- en otro sector de la casa.
En esta parte de la historia surge un detalle que describe la perversidad y la saña con la que se presume que actuó el homicida: luego de cometer los abusos, volvió a la sala y con la misma arma remató a la víctima, asestando puñaladas en órganos vitales.
Tras el homicidio, la joven madre estuvo cautiva hasta que se hizo de día. Relató ante los investigadores que en determinado momento vio cómo el asesino tomó una pala, arrastró el cuerpo hacia afuera y se dispuso a cavar una fosa para enterrarlo. Inició el trabajo hasta que se rompió la herramienta y debió buscar otra, instancia en que su víctima aprovechó para huir.
No podía salir por la puerta delantera, por lo que la única vía de escape era la puerta trasera. Tomó a su hijo, ganó el patio e intentó subir el muro perimetral de un pasillo lateral que está compuesto por chapas. Afuera llovía y Ferreira llegó rápido para impedir la fuga, instancia en la que ella empezó a gritar y golpear el chaperío con todas sus fuerzas.
Un vecino se acercó por el cerco perimetral a asistirla, por lo que primero puso a salvo a su hijo y recién entonces escapó del inmueble. Y dieron aviso a la policía.
Fuente: El Territorio
Pericias confirman el accionar de homicidio y abuso de “Polaquito”



