El boleto no aumenta por casualidad: aumenta por falta de gestión
En Puerto Iguazú vuelve a discutirse el aumento del boleto del transporte urbano. Y como ocurre cada vez que se toca el bolsillo de la gente, aparecen las críticas. Es lógico. Nadie quiere pagar más por un servicio que utiliza todos los días.
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Pero también hay que mirar la otra cara de la realidad.
Mantener un sistema de transporte público en la Argentina de hoy es cada vez más costoso. Aumentan los combustibles, los repuestos, las cubiertas, los salarios y el mantenimiento. Pretender que el boleto permanezca congelado mientras todos los costos suben es, simplemente, desconocer cómo funciona cualquier actividad.
Sin embargo, hay un dato que no puede pasar desapercibido. Si uno observa cómo se distribuyen actualmente los subsidios provinciales al transporte urbano, Puerto Iguazú
aparece relegada entre las ciudades que menos recursos reciben, mientras que Posadas, Oberá y Eldorado concentran los aportes más importantes.
Y aquí es donde aparece la responsabilidad política. Puerto Iguazú es la principal puerta de entrada del turismo internacional a Misiones y supera los 80 mil habitantes.
Sin embargo, cuando llega el momento de gestionar mayores recursos para sostener el transporte urbano, nuestra ciudad vuelve a quedar en desventaja por la falta de gestión del intendente municipal y de los concejales que integran la mayoría oficialista.
El resultado es que una mayor parte del costo termina trasladándose a quienes pagan el boleto todos los días para ir a trabajar, hacer trámites, realizar compras o cumplir con sus actividades cotidianas.
Discutir el precio del boleto es necesario. Pero mucho más importante es discutir por qué Puerto Iguazú recibe menos recursos que otras ciudades de la provincia. Mientras
otras comunas consiguen mayores aportes para aliviar el costo del transporte, en Iguazú esa gestión no da los resultados que los vecinos necesitan.
Porque el boleto no aumenta por casualidad. Aumenta, en buena medida, por falta de gestión.


