Caracoles africanos: La plaga que fue introducida intencionalmente y que puede gestar hasta 1.200 crías al año

 Caracoles africanos: La plaga que fue introducida intencionalmente y que puede gestar hasta 1.200 crías al año

Ariel Beltramino Investigador de moluscos de la Provincia de Misiones, comentó en Radio Yguazú acerca de los Caracoles Africanos, cómo combatirlos, de dónde provienen y mucha más información.

El Caracol Gigante Africano (Achatina Fulica) nombre científico, es nativo del este de África, de allí viene su nombre. 

Hace aproximadamente 200 años que la especie comenzó a salir de su rango nativo y a ir conquistando otros sitios donde originalmente no estaba presente. En la década del 80, la especie es ingresada a Sudamérica intencionalmente, al sur de Brasil con el propósito de hacer granjas.

La parte de Helicicultura, que es la cría de moluscos para alimentación y restaurantes, se hace con unos que son más pequeños y este por su tamaño tentó a que podía ser mucho más productivo y así fueron ingresados. No prosperó ese microemprendimiento y los animales fueron liberados en las granjas, allí comenzó su conquista en Sudamérica. 

En Argentina, el Caracol Africano fue registrado por primera vez en Puerto Iguazú en el año 2010, en 2013 en Corrientes Capital, en 2018 se conocieron dos registros en Wanda y recientemente en Eldorado. Informó Ariel.

Asimismo, explicó que en el caso de la Achatina Fulica por las características que tiene como especie, siempre está asociada a los ambientes antrópicos, es decir a zonas urbanas o donde hay gran actividad del hombre. Por suerte no hay grandes registros en Sudamérica por lo menos que esté dentro de los Parques Nacionales o Áreas Protegidas pero a diferencia de otras partes del mundo en Sudamérica y puntualmente para Misiones, hay otras especies de caracoles que si son nuestras, nativas muy similares a la Achatina Fulica que son grandes y terrestres.

También, comentó que el Caracol Africano puede tener 1.200 huevos al año, mientras que nuestras especies nativas pueden poner de 4 a 5. Toda esa gran densidad que abarca dicho Caracol, desplaza a nuestra fauna nativa, ese es uno de los impactos que tiene en cuanto a nuestra biodiversidad y lo otro es que transmite ciertos parásitos que ocupa para ser parte de su ciclo de vida, algunos afectan al hombre, transmiten enfermedades y otros a los perros y felinos.

«Toda especie cuando ingresa a una nueva localidad, ambiente o lugar no es propia, entonces se acomoda dentro de ese ecosistema y genera un impacto. Muchas veces hay que ver como son esos impactos en función de la naturaleza del ambiente donde se introduce. Hay mucha gente que está trabajando, desde el ámbito parasitológico o sobre las estrategias para erradicarlo», comunicó Beltramino.

Al mismo tiempo, expresó que la Achatina Fulica está catalogada a nivel mundial como una de las 100 especies más importantes en cuanto a su impacto en la agricultura, una de las 100 especies exóticas incluyendo todo el reino animal y está registrado que afecta a unas 100 tipos de plantas ya sean ornamentales o de producción agrícola pero no hay ningún estudio que evalúe si impacta a la yerba o al té que son grandes producciones provinciales, entonces hay mucho por hacer, tampoco se sabe mucho el impacto con la fauna, hay que hacer un monitoreo y seguimiento.

«A pesar de que es una mala noticia encontrar nuevos focos de Caracol Africano al mismo tiempo es importante que se detecten. Por ejemplo, en Wanda y en Eldorado se han aplicado rápidamente los protocolos de erradicación, eso es una primera posibilidad de poder erradicar este nuevo foco si es que no está ampliamente ya instalada la especie en la localidad. En Iguazú ya es tarde, la literatura de todos los lugares que Achatina Fulica ha conquistado, no hay antecedentes cuando ya la especie está ampliamente distribuida, es muy difícil erradicarla», indicó el Investigador.

Y añadió: «la importancia para nosotros en sí mismo es porque el Caracol Africano puede ser transmisor de parásitos. Hay dos tipos de parásitos que afectan al hombre, uno es nativo de Sudamérica y otro de África y ocupan el molusco para ser parte de su ciclo biológico. Uno de ellos produce malestar intestinal y otro genera un tipo de meningitis. En Argentina, hasta ahora no hay casos registrados y tampoco se ha detectado el parásito que produce meningitis».

Además, dijo que en principio, las poblaciones de Achatina Fulica que hay en Argentina, no estarían parasitados con los parásitos que generan un impacto en la salud humana. Sin embargo, en Brasil los primeros casos fueron registrados en el norte y uno va viendo como se van registrando casos de enfermedad en humanos cada vez más hacia el sur y hoy ya se están registrando casos en localidades vecinas a la provincia de Misiones del lado de Brasil. Los colegas del país vecino, dicen que es cuestión de años en que las poblaciones de Argentina empiecen a estar parasitadas y esto básicamente tiene que ver porque el parasito sigue la distribución del Caracol.

Y agregó que los Caracoles Africanos no son venenosos, no muerden, no pican, no tienen una actitud agresiva. Los parásitos se transmiten por la baba del caracol, por ese motivo es importante no tocarlos con las manos descubiertas, se recomienda utilizar guantes y si no lo tienen una bolsa. 

En relación a ¿Cómo proceder ante la presencia del Caracol Africano? señaló que las recomendaciones son: comunicarse con una autoridad municipal o provincial o llamar a la línea del SENASA.

 El SENASA RECOMIENDA

  • No tocar caracoles.
  • Evitar el contacto con la baba del caracol ( Achatina fulica ), especialmente con ojos, nariz y boca.
  • Lavar con agua potable las verduras.
  • Si toco el caracol, lavar inmediatamente las manos.

También hacerlo luego de tocar las superficies que puedan haber estado en contacto con la baba de caracol.

  • No comer caracoles.
  • No utilizarlos como carnada, mascota o adorno.
  • No utilizar venenos contra el caracol, ya que pueden afectar a niños, mascotas o fauna nativa.
  • Elimine del jardín restos de madera, materiales de construcción, tejas o cualquier elemento que pueda ser utilizado como refugio por el caracol
  • En caso de ser necesario, tomar los caracoles con guantes impermeables, colocarlos en una bolsa, aplastarlos y enterrarlos. Los guantes también deben ser enterrados o quemados
  • No permitir que los niños participen de la captura de los caracoles.
  • No trasladar caracoles hacia otras zonas. Tener precaución al trasladar plantas u otros elementos del hogar donde los caracoles o sus huevos podrían alojarse.

Si usted detecta la presencia de esta plaga en su zona, por favor, comuníquese a la Línea gratuita del Senasa 0800-999-2386, al Teléfono del la Oficina Eldorado: 03751-422331 o al Correo electrónico: eldorado@senasa.gob.ar.

Con información y foto de Argentina.gob.ar/ Redacción Radio Yguazú

Escucha la nota completa de Ariel Beltramino Investigador de moluscos de la Provincia de Misiones:

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