Aeroparque cerrará por mantenimiento y más de 115 mil pasajeros deberán reprogramar sus viajes
Buenos Aires. El Aeropuerto Jorge Newbery (Aeroparque) permanecerá completamente cerrado durante 55 horas a fines de agosto debido a trabajos de mantenimiento en su pista principal, una medida que obligará a reprogramar cientos de vuelos y modificar la logística del transporte aéreo en todo el país.
La interrupción de las operaciones comenzará a las 23:00 del martes 25 de agosto y se extenderá hasta las 6:00 del viernes 28, período durante el cual no habrá despegues ni
aterrizajes en la principal terminal aérea destinada a los vuelos de cabotaje y regionales.
Según estimaciones de la Cámara de Compañías Aéreas en Argentina (JURCA), el operativo afectará a más de 900 vuelos y alrededor de 115.000 pasajeros,
convirtiéndose en uno de los mayores desafíos logísticos del sector aerocomercial durante este año.
Frente a este escenario, las aerolíneas ya comenzaron a informar cambios en sus programaciones, trasladando gran parte de las operaciones al Aeropuerto Internacional
de Ezeiza, mientras que otros servicios sufrirán modificaciones de horarios o directamente serán cancelados.
Aunque el cierre técnico abarcará parte de cuatro días, el mayor impacto recaerá sobre los vuelos previstos para el 25, 26 y 27 de agosto, fechas en las que miles de viajeros deberán verificar el estado de sus reservas antes de dirigirse al aeropuerto.
La reprogramación también involucrará a agencias de viajes, operadores turísticos, empresas de transporte terrestre y los propios aeropuertos, que deberán absorber un volumen extraordinario de pasajeros.
Desde el sector recomiendan consultar periódicamente el estado de los pasajes y verificar con anticipación desde qué aeropuerto partirá finalmente cada vuelo, ya que
muchos servicios originalmente previstos para Aeroparque serán operados desde Ezeiza.
Las tareas de mantenimiento forman parte del cronograma de obras destinado a garantizar las condiciones operativas y de seguridad de la pista principal, aunque
implicarán una reorganización temporal de buena parte del sistema aerocomercial argentino

