FRONTERA: IGUAZÚ VOLVIÓ DEL SENADO “CON GUSTO A POCO”

Empresarios, comerciantes y referentes del turismo llevaron al Senado la crisis del paso fronterizo entre Puerto Iguazú y Foz do Iguaçu. Hubo funcionarios nacionales de alto nivel, promesas de reforzar Migraciones y nuevas herramientas tecnológicas, pero Mario Darpino fue contundente: “Íbamos con más expectativas de lo que nos trajimos de resultado”. Ahora hay un plazo: 30 días.

La problemática del paso fronterizo Tancredo Neves volvió a instalarse en Buenos Aires. Esta vez, representantes del comercio, la hotelería, la gastronomía y los guías de turismo de Puerto Iguazú llevaron directamente al Senado un mensaje de urgencia: la ciudad ya no puede seguir esperando.

Mario Darpino, comerciante y empresario de Puerto Iguazú que participó del encuentro, resumió en una entrevista con Radio Yguazú la sensación con la que regresó la delegación: “Nos vinimos con gusto a poco”.

FILAS EN EL PUENTE DE IGUAZÚ CON BRASIL: TODOS ENTIENDEN EL PROBLEMA, NADIE LOGRA RESOLVERLO

La reunión tuvo una duración aproximada de dos horas y media y, según explicó Darpino, contó con funcionarios nacionales con capacidad de decisión de áreas vinculadas a Interior, Cancillería, Seguridad y Fronteras.

El empresario valoró especialmente ese nivel de representación, pero marcó una diferencia entre la importancia institucional del encuentro y sus resultados concretos.

“Íbamos con más expectativa de lo que nos trajimos de resultado”, reconoció.

“NO TENEMOS TIEMPO”

Ese fue uno de los mensajes centrales que los representantes de Iguazú llevaron a Buenos Aires.

Según Darpino, comerciantes y empresarios plantearon que vienen soportando problemas de rentabilidad, reduciendo estructuras y limitando incluso la contratación de personal.

“Nosotros ya no tenemos más que reducir. No tenemos más que ajustar y no hay tiempo”, relató.

La advertencia está directamente vinculada con las dificultades que genera el cruce fronterizo. Para una ciudad cuya economía depende fuertemente del turismo y del movimiento regional, las demoras para ingresar desde Brasil representan un obstáculo para visitantes que podrían consumir, alojarse, comer o realizar compras en Puerto Iguazú.

ENTRE 25 Y 30 PERSONAS MÁS, PERO NO ALCANZA

Entre las medidas planteadas aparece un refuerzo de aproximadamente 25 a 30 personas para Migraciones, una incorporación que Darpino consideró importante.

Sin embargo, sostuvo que incluso desde el propio ámbito nacional se reconoció que ese incremento de personal no resolvería por sí solo el problema.

También se habló de modificaciones tecnológicas relacionadas con el tránsito vecinal fronterizo y sistemas de precarga que podrían acelerar los controles.

Pero nuevamente apareció la misma conclusión: es insuficiente frente a la magnitud del problema.

“Son soluciones que sabemos que son escasas y ellos también lo saben”, afirmó.

30 DÍAS: EL NUEVO PLAZO

La principal expectativa quedó puesta ahora en los próximos 30 días.

Según lo acordado durante el encuentro, funcionarios nacionales llegarían a Puerto Iguazú para continuar la mesa de trabajo y presentar alternativas más concretas.

Para Darpino, esa próxima reunión deberá necesariamente mostrar avances.

“En 30 días nosotros necesitamos alguna resolución mucho más potente. Si no, vamos a pasar un verano muy difícil”, advirtió.

La preocupación tiene una razón concreta: se aproxima una de las temporadas de mayor movimiento turístico y Puerto Iguazú continúa enfrentando un cuello de botella fronterizo que lleva años sin una solución estructural.

SIN CONCEJALES NI REPRESENTANTES POLÍTICOS LOCALES

La entrevista también dejó un dato que Darpino calificó como un “capítulo aparte”: la ausencia de representantes políticos locales.

Según señaló, no participaron concejales ni dirigentes partidarios de Puerto Iguazú, y tampoco estuvieron presentes referentes locales de La Libertad Avanza.

La representación de Iguazú estuvo fundamentalmente en manos de empresarios, comerciantes, hoteleros y guías de turismo.

Una ausencia que vuelve a plantear un interrogante: si el funcionamiento de la frontera condiciona al turismo, al comercio y al empleo de toda una ciudad, ¿por qué el reclamo terminó siendo sostenido principalmente por el sector privado?

“TIENE QUE HABER UN CAMBIO PROFUNDO”

Darpino insistió en que incorporar personal puede ayudar, pero consideró que el paso fronterizo necesita una transformación mucho mayor.

Y enumeró cuestiones básicas: tecnología, computadoras, scanners, conectividad, electricidad y hasta sanitarios.

“Tiene que haber un cambio profundo”, reclamó.

Para el empresario, Puerto Iguazú necesita convertirse en un destino realmente accesible para quienes llegan desde Brasil y pretenden gastar, invertir o simplemente disfrutar de la ciudad.

LAS FIRMAS VOLVIERON A PONER EL PROBLEMA EN AGENDA

Darpino también reivindicó la campaña de recolección de firmas impulsada para reclamar una solución al paso fronterizo.

Reconoció que todavía necesita crecer en cantidad, pero consideró que tuvo un efecto político concreto: volver a colocar el problema de Iguazú en la agenda nacional.

Por eso llamó a quienes todavía no participaron a firmar y a quienes ya lo hicieron a continuar difundiendo la iniciativa.

La reunión en Buenos Aires abrió nuevamente una puerta, pero dejó a Iguazú esperando resultados.

Hubo diálogo, funcionarios de alto nivel, un refuerzo anunciado y promesas de tecnología. Pero la solución estructural todavía no llegó.

Ahora comenzó a correr un nuevo plazo: 30 días.

Y desde el sector turístico y comercial ya dejaron una advertencia clara: Iguazú no quiere otra reunión para volver a explicar el mismo problema. Quiere respuestas.

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