Turismo estudiantil: claves, requisitos y el crecimiento del sector en Misiones
El turismo estudiantil continúa consolidándose como una de las experiencias más esperadas por alumnos y familias. Sin embargo, detrás de cada viaje existe una estructura compleja que exige profesionalismo, cumplimiento normativo y un fuerte compromiso en materia de seguridad.
En ese contexto, Fernando Clavero, referente de una agencia de viajes estudiantiles en Misiones, explicó que no todas las empresas están preparadas para operar en este segmento. “No es lo mismo una agencia tradicional que una especializada en turismo estudiantil. Este tipo de viajes requiere personal capacitado, planificación y un acompañamiento constante, porque las familias hacen un esfuerzo muy grande pagando en cuotas durante meses”, señaló.
Actualmente, la empresa organiza viajes tanto dentro como fuera de la provincia, incluyendo destinos tradicionales como Villa Carlos Paz, hacia donde este año trasladarán a cerca de mil estudiantes misioneros. En paralelo, también se desarrollan propuestas de turismo educativo dentro de Misiones, con actividades pedagógicas y recreativas.
Clavero remarcó que la seguridad es uno de los pilares fundamentales. “No se trata solo del traslado. Hay seguros específicos para cada etapa del viaje: en el transporte, en destino y en cada actividad. Por eso es clave contratar agencias que cumplan con todos los requisitos legales y operativos”, afirmó.
En ese sentido, destacó la implementación de un registro provincial de agencias habilitadas, impulsado tras la sanción de la denominada “Ley Juanita”, que establece mayores controles y exigencias para este tipo de servicios. “Hoy en Misiones hay un grupo reducido de empresas que están registradas y cumplen con todas las condiciones. Es importante que las familias verifiquen esto antes de contratar”, advirtió.
Otro diferencial señalado es el acompañamiento profesional durante todo el viaje. “Fuimos una de las primeras empresas en incorporar un médico acompañante en cada excursión, además de contar con asistencia permanente y personal disponible las 24 horas”, explicó.
En cuanto a la organización, detalló que existen dos modalidades principales: los viajes educativos, generalmente gestionados por las instituciones escolares dentro de la provincia, y los viajes de egresados, que suelen ser organizados por los padres, especialmente en niveles como séptimo grado o último año de secundaria.
Finalmente, Clavero subrayó la importancia de planificar con anticipación. “Son viajes que se pagan en cuotas, muchas veces hasta en 18 meses. El transporte representa uno de los mayores costos y está sujeto a aumentos constantes, por lo que es fundamental priorizar la seguridad y la confianza por sobre otros aspectos”, concluyó.
De esta manera, el turismo estudiantil no solo se posiciona como una experiencia recreativa, sino también como una instancia educativa y de formación, donde la responsabilidad de las agencias resulta clave para garantizar viajes seguros y organizados.



