Paraguay: Explotan banco en Naranjal a metros de una comisaría
Un grupo comando integrado por unos 15 delincuentes voló por los aires una sucursal del banco Sudameris para poder acceder a la bóveda y llevar una considerable cantidad de dinero. Agentes policiales se enfrentaron a tiros con los asaltantes, pero no pudieron hacer nada al ser superados en número y poder de fuego. Durante el hecho un guardia de seguridad de la zona desapareció, desconociendo si fue llevado como rehén o si era cómplice. Tras el violento atraco, el Gobierno ordenó el despliegue de fuerzas militares para cooperar y reforzar la seguridad en la zona. Este fue el segundo robo a banco en menos de un año y medio en el distrito sureño. El hecho ocurrió a metros de la comisaría local que fue rebasada por completo.
Eran cerca de la 1:20h del jueves, cuando cuatro vehículos de distintas marcas y modelos ingresaron al casco urbano del municipio por la Av. Naranjal y pararon frente al banco Sudameris. Encapuchados y fuertemente armados, más de una docena de delincuentes rodearon la sucursal bancaria. Mientras unos se encargaban de vigilar las inmediaciones, otros violentaron el acceso del banco y se dirigieron hasta la bóveda. Para poder acceder utilizaron dinamitas en gel y explosionaron.
Agentes de la Comisaría 19, ubicada a menos de dos cuadras, escucharon tres explosiones y se dirigieron hacia el lugar para verificar qué ocurría. Al llegar se toparon con delincuentes armados con fusiles, que al ver la patrullera abrieron fuego. Los uniformados respondieron y se produjo un breve enfrentamiento. Los asaltantes huyeron por un camino vecinal y casi saliendo de la ciudad arrojaron clavos “Miguelito” para dificultar la persecución.
Los policías pidieron apoyo inmediato de todas las comisarias cercanas, pero ya fue vano, los asaltantes ya habían escapado en distintas direcciones.

DESTRUCCIÓN TOTAL Y
SISTEMA DE ENTINTADO
La sucursal bancaria quedó completamente destruida por la fuerza de las explosiones. Cuando la Policía Nacional y la Fiscalía entraron, hallaron solamente escombros y manchas de tintas por todos lados, incluso por el techo.
En el sitio se encontraron varios fajos de billetes manchados con tinta roja, señal que el sistema de entintado se activó e inutilizó buena parte del dinero que había en la bóveda.
MONTO ROBADO
Si bien oficialmente el banco no informó sobre el monto que fue robado, el botín rondaría los G. 1.000 millones. La hipótesis se basa en los datos facilitados por el gerente, quien señaló que ese suele ser la suma que se maneja normalmente, algunas veces un poco menos y otras veces un poco más. Se desconoce si los fajos llevados por los asaltantes también fueron alcanzados por el sistema de entintado.
AUTO ABANDONADO Y
GUARDIA DESAPARECIDO
�Mientras las autoridades todavía trataban de asimilar el millonario atraco, fueron informadas sobre la desaparición de un guardia de seguridad ciudadana que cubría la cuadra donde se encuentra el banco. Se trata de Saturnino Alegre, de quien al principio se desconocía si fue llevado como rehén o si era cómplice de los delincuentes. La Fiscalía ordenó su búsqueda y el mismo fue hallado después en su casa. El custodio refirió que el miércoles a las 22h, se retiró de su guardia y se fue a dormir.
Por otro lado, ya en horas de la mañana, los investigadores encontraron abandonado un automóvil Toyota Auris blanco, con chapa AAGB 452, que fue usado por los bandidos. El vehículo fue hallado en medio de una tierra mecanizada, a unos 6 km del casco urbano. Según la Policía Nacional, la matrícula del rodado estaba en proceso de inscripción y el número de chasis fue borrado. Aparte no contaba con ninguna denuncia.
DESPLIEGUE MILITAR
Luego del hecho que nuevamente causó conmoción en la zona sur del Alto Paraná, el Gobierno ordenó el despliegue de militares de las Fuerzas de Tarea Conjunta Sur, para apoyar en las tareas de seguridad y tratar de disuadir la acción de más grupos criminales.
SEGUNDA VEZ
Esta no es la primera vez que la tranquila comunidad de Naranjal es golpeada por la acción de grupos criminales. En la madrugada del 21 de noviembre de 2024, una gavilla también utilizó explosivos para volar por los aires la sede del banco Bancop y robar de la bóveda unos G. 3 mil millones.

