Investigación busca evaluar el impacto del contacto humano en la salud de los coatíes

 Investigación busca evaluar el impacto del contacto humano en la salud de los coatíes

En el marco del programa “Bioquímica para la Salud Animal” del IMiBio y del Proyecto “Carnívoros silvestres del norte de Misiones como reservorios y vectores de patógenos de riesgo para humanos y fauna silvestre»del IBS–UNaM–CONICET, días atrás se llevó a cabo una campaña de muestreos de coatíes que habitan en tres reservas privadas de la localidad de Andresito. Estas muestras serán comparadas con las de coatíes que habitan en áreas turísticas del Parque Nacional Iguazú.

Del 14 al 16 de noviembre la Bioq. Tania Alarcón y el Dr. Alejandro Saint Esteven, integrantes del Instituto Misionero de Biodiversidad (IMiBio) junto al M.V. Dr. Juan Pablo Arrabal del Instituto de Biología Subtropical (IBS–UNaM–Conicet) llevaron adelante una campaña de muestreo de coatíes (Nasua nasua) que habitan en el área de reservas privadas que integran el Corredor Biológico Urugua-í – Foerster como las reservas Koa, Yvytu y San Sebastián de la Selva, ubicadas en cercanías a la localidad de Comandante Andresito.

La investigación que se da en el marco del programa “Bioquímica para la Salud Animal” y del Proyecto “Carnívoros silvestres del norte de Misiones como reservorios y vectores de patógenos de riesgo para humanos y fauna silvestre” forma parte de la tesis de doctorado de la Bioq. Tania Alarcón, dirigida por la Dra. Karina Salvatierra y codirigido por Dr. Juan Pablo Arrabal, y tiene por objetivo evaluar cómo impactan en la salud de estos pequeños mamíferos diferentes efectos del contacto humano como el consumo de alimentos procesados en las áreas turísticas del Parque Nacional Iguazú (PNI).

Para evaluar dicho impacto, resulta indispensable contar con una población de coatíes (población control) que no haya sido expuesta a factores asociados al turismo. En ese sentido, se lograron colectar las primeras muestras de coatíes no afectados por el turismo, que habitan en reservas privadas aledañas al Parque Provincial Uruguaí.

Este primer logro se concretó en la reserva KOA, lugar donde se montó el laboratorio de campo para la obtención de muestras biológicas. Los coatíes capturados fueron sedados y monitoreados por el veterinario a cargo durante todas las maniobras. Al finalizar las tareas los animales se devolvieron a su ambiente natural.

Estas muestras tomadas a los coatíes silvestres sobre las que se analizarán parámetros hematológicos, química sanguínea, niveles hormonales y se identificarán patógenos zoonóticos, serán comparadas con las muestras recogidas previamente de coatíes que viven dentro del parque turístico, aportando datos sobre el impacto de la actividad humana en la salud de esta especie nativa, emblema de nuestra fauna misionera.

«Este primer muestreo de coatíes silvestres sin contacto con el turismo marca un hito para nuestro equipo y para la investigación en Misiones. Obtener estas muestras en áreas sin acción antropogénica nos permitirá comprender por primera vez cómo influye la presencia humana en la salud de esta especie tan emblemática para la provincia», concluyó la Bioq. Alarcón, mientras delinea los próximos pasos de la investigación.

Por otro lado, el Dr Juan Pablo Arrabal, en diálogo con Radio Yguazú Misiones, recordó que «desde el 2013 comenzaron a estudiar a los coatíes que están en el Parque Nacional muy acostumbrados a convivir con la gente, el cual surgió por el consumo de alimentos y por la gran mansedumbre de estos animales. La pregunta era si este contacto con gente y este consumo de alimentos ofensivos por la gente les causaba algún daño de la salud. Entonces, desde esos años comenzamos a capturar cuatíes, a tomarles muestras y estudiarlos”.

Sin embargo, el estudio presentaba un desafío clave: “Nos faltaba un control, nos faltaba la base, que era saber cuáles eran los parámetros normales de coatíes que no están expuestos a este contacto turístico”.

Para avanzar en esa comparación indispensable, el equipo amplió su área de trabajo y sumó nuevas líneas de análisis. “Con el Inmibio, hace un poco más de un año, empezamos a trabajar. Una estudiante de doctorado, Tania Alarcón, bioquímica, comenzó a hacer los análisis bioquímicos de los coatíes: valores sanguíneos, glóbulos rojos, blancos, glucosa, estudios de colesterol, estudios de diabetes, entre otros, porque en realidad nos falta conseguir material, información sobre coatíes que no están expuestos al turismo”.

En cuanto a la captura, detalló que “es bastante difícil encontrar coatíes en la selva, más que nada cuando no están acostumbrados a la gente”. Gracias al contacto con propietarios de reservas privadas interesadas en promover la investigación científica, realizaron recientemente el primer intento en el corredor biológico. “Capturamos recién dos coatíes. La idea es seguir, porque para poder comparar con el número de muestras que tenemos de los coatíes del área de Cataratas, necesitamos también un gran número”.

“Este fue el primer intento, fue un éxito, porque por lo menos pudimos conseguir muestras de los coatíes. Pero para poder empezar a comparar y saber si los coatíes del área de Cataratas tienen algún tipo de enfermedad o algún tipo de insuficiencia fisiológica, necesitamos conseguir más de este tipo».

En paralelo, continúa el muestreo constante dentro del Parque Nacional Iguazú. “Con los coatíes del Parque Nacional venimos hace muchos años. Le llaman muestreo, un estudio longitudinal, porque es a lo largo del tiempo, donde hacemos una especie de vigilancia epidemiológica”, explicó.

La densidad inusual de animales en zonas turísticas exige este monitoreo permanente: “Son mucha cantidad de coatíes, que no es normal, que no andan así en la vía silvestre. Entonces hay una gran aglomeración que puede ser el punto de partida para algún tipo de epidemia”.

IMiBio.

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