Inclusión que se convierte en realidad en Puerto Iguazú
Darío Vibero, psicólogo clínico del Instituto Esperanza, destacó un hecho que marca un antes y un después en la comunidad educativa: la incorporación laboral de un padre de familia con discapacidad, también papá de un alumno de la institución.
Se trata de Luis Silva, quien recientemente comenzó a trabajar en el área de mantenimiento del Hotel Iguazú Grand, tras un proceso de selección y acompañamiento impulsado por el Instituto.
“Esto representa una verdadera inclusión laboral, no solo para nuestros jóvenes, sino también para sus familias, que muchas veces necesitan herramientas económicas para acompañar tratamientos, terapias y el desarrollo integral de sus hijos”, explicó Vibero.
Luis, quien anteriormente realizaba changas debido a situaciones de discriminación por su discapacidad motora, hoy cuenta con un empleo formal y un entorno que le brinda apoyo y confianza. Desde la institución, además, se trabajó en la capacitación de la empresa para acompañar este proceso de integración.
La iniciativa no solo abre oportunidades concretas, sino que envía un mensaje claro: la discapacidad no es un límite cuando existen espacios comprometidos con la inclusión real.
Desde el Instituto Esperanza resaltaron el compromiso del Hotel Iguazú Grand, destacando su rol en generar oportunidades y dignificar el empleo.
Una acción que sienta un precedente y refuerza el vínculo entre educación, familia y trabajo en la comunidad.


