Con este fallo, el TSJ completa el último paso institucional pendiente para formalizar el nuevo esquema de conducción del Poder Ejecutivo, otorgando respaldo jurídico pleno a la vicepresidenta para ejercer la Presidencia de manera temporal.
Desde el entorno gubernamental señalaron que, tras la orden judicial, se avanzará con los actos formales de asunción, mientras continúan las negociaciones políticas internas y se multiplican las reacciones diplomáticas ante un escenario que mantiene en vilo a la región.
La decisión judicial se produce en un contexto de alta tensión política, social e internacional, con el foco puesto ahora en la estabilidad institucional del país y en los pasos que seguirá el Gobierno interino.
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