EL RÍO IGUAZÚ MULTIPLICÓ POR MÁS DE CUATRO SU CAUDAL HABITUAL EN CATARATAS
El río Iguazú experimentó una fuerte crecida durante los últimos días, modificando de manera notable la imagen de las Cataratas. El caudal habitual ronda los 1.500 m³ por segundo, equivalentes a 1,5 millones de litros de agua por segundo. Según el Monitoreo Hidrológico, entre el domingo 4 y este miércoles 7 de octubre se registró un mínimo cercano a 3.300 m³/s y un pico de 6.850 m³/s, más de cuatro veces el volumen habitual.
La crecida transforma completamente el paisaje. Los saltos adquieren mayor potencia y amplitud, aumenta considerablemente la nube de rocío y el agua puede presentar una tonalidad más oscura por el arrastre de sedimentos y materia orgánica desde distintos sectores de la cuenca.
El aumento del caudal también modifica temporalmente el ambiente acuático. La velocidad y turbulencia pueden desplazar peces y otros organismos hacia sectores más protegidos, alterar áreas de alimentación y refugio e inundar zonas de las márgenes utilizadas por distintas especies.
Estas variaciones forman parte de la dinámica natural del río Iguazú y no implican necesariamente un daño permanente a la fauna. El ecosistema está adaptado a ciclos de crecidas y bajantes, aunque la magnitud y duración de cada evento determinan sus efectos.
Tras alcanzar el pico de 6.850 m³/s, el río comenzó a descender, aunque este miércoles continúa muy por encima de su caudal habitual. Cataratas presenta así una imagen de enorme potencia, con un volumen de agua varias veces superior al que normalmente atraviesa sus saltos.


