Cristina Kirchner declara este martes de manera presencial en el juicio por la causa cuadernos: habrá un fuerte operativo de seguridad
La expresidenta declarará este martes de forma presencial en el juicio que investiga el presunto sistema de sobornos. Su militancia se concentrará en su domicilio y no en tribunales.
La audiencia se realizará en la Sala AMIA, el auditorio principal del edificio, que fue remodelado para albergar los debates orales de mayor trascendencia. Un operativo de seguridad coordinado por la Policía Federal y la Policía de la Ciudad controlará los alrededores de su domicilio en el barrio de Constitución y el perímetro de los tribunales.
Mientras tanto, distintas organizaciones políticas vinculadas al kirchnerismo convocaron a una concentración frente al departamento de la expresidenta en la calle San José 1111. La militancia la acompañará en su salida hacia Comodoro Py y permanecerá en el lugar hasta su regreso, en un gesto que busca mostrar respaldo político. Sin embargo, no está previsto que la movilización se traslade a los tribunales federales.
En el entorno político de Kirchner consideraron que la citación presencial tiene un objetivo que excede lo judicial. Explicaron que el juicio avanzaba de manera remota sin inconvenientes operativos, lo que permitía agilizar el proceso. Colaboradores directos que siguen la causa sostuvieron que el cambio a una audiencia presencial es una decisión con un claro simbolismo político. “Todo se venía llevando de manera normal, rápido y ágil. Todos declararon y pudieron ejercer su defensa sin problemas”, indicaron.
Según esta perspectiva, la verdadera razón es instalar una imagen de alto impacto mediático, con la expresidenta sentada nuevamente en el banquillo de los acusados. Su círculo político fue contundente al respecto. “Necesitan esa foto”, sostuvieron.
La interpretación del kirchnerismo no se limita a la escena en el tribunal, sino que abarca el contexto político general. Fuentes cercanas a la estrategia de la exmandataria consideraron que el tribunal enfrenta presiones para acelerar el proceso y lograr una condena antes de las elecciones de 2027. Además, vincularon la exposición mediática del juicio con las polémicas que atraviesan al gobierno nacional, como los cuestionamientos al jefe de Gabinete y las revelaciones del caso $Libra.
Desde esta visión, la escena de Cristina Kirchner en Comodoro Py podría desplazar la atención pública de esos temas. La expresión que utilizaron en su entorno para resumir el diagnóstico fue directa. “Pan y circo”, dijeron. Aunque creen que la imagen generará una fuerte repercusión mediática, también sostienen que su impacto será efímero. “La noticia durará un día. Después la economía seguirá igual de complicada para los argentinos”, explicaron.
Por otra parte, desde el Tribunal Oral Federal N°7, integrado por los jueces Enrique Méndez Signori, Germán Castelli y Fernando Canero, la justificación es estrictamente procesal. En una resolución reciente, los magistrados rechazaron un planteo del exministro Julio De Vido, quien solicitó no asistir presencialmente por motivos de salud. En ese fallo, el tribunal recordó que la presencialidad es la regla del debate oral y que la modalidad de las audiencias ya fue definida. Los jueces señalaron que la convocatoria responde a principios básicos del proceso penal como la oralidad, la inmediación y el derecho de defensa de las partes.
En medio de este escenario, uno de los interrogantes que permanece abierto es la estrategia que adoptará Cristina Kirchner durante su indagatoria. Su entorno más cercano aseguró que todavía no está definido si la expresidenta hará uso de la palabra ante los jueces o si preferirá guardar silencio y reservar su declaración para una instancia posterior del juicio.
Colaboradores de la exmandataria explicaron que la decisión final se tomará en las horas previas a la audiencia, en coordinación con su abogado defensor, Carlos Beraldi.

