En diálogo con la FM 89.3 Santa María de las Misiones, Laumann dijo que “los bomberos voluntarios estamos preparados, pero la prudencia social es clave para evitar incendios. El alivio llegó desde el cielo, pero la guardia no se baja, porque si bien la situación actual es de relativa calma en comparación con las crisis de años anteriores, los focos ígneos en zonas como Loreto y Posadas mantienen en alerta a las dotaciones”.
El referente de los bomberos voluntarios destacó que el aprendizaje tras los incendios catastróficos de hace cuatro años fue un punto de inflexión. “En aquel momento nos faltaba de todo, principalmente el agua. Hoy las instituciones están mucho más robustas en equipamiento y, sobre todo, en formación técnica”, aseguró.
El aula sobre ruedas
Uno de los anuncios más importantes de la gestión es el avance del Centro Provincial de Entrenamiento. Ya cuentan con el terreno escriturado y el proyecto de obra en marcha, con los cuales la Federación buscará dar un salto de calidad en la formación de sus cuadros.
La “joya” que hoy poseen es un simulador de espacios confinados, montado sobre un camión. Dicho dispositivo permitirá que los bomberos de los cuarteles más alejados reciban instrucción de élite sin tener que trasladarse grandes distancias. “Queremos llegar a la casa del bombero. La idea es que la capacitación sea federal y constante, permitiendo que cada voluntario, desde El Soberbio hasta Iguazú, pueda practicar rescates en condiciones extremas de visibilidad nula y calor controlado. Este esquema de entrenamiento itinerante posiciona a Misiones como un referente regional en la materia”, apuntó.
En cuanto a la ingeniería financiera que sostiene el sistema, Laumann se mostró optimista pero cauto. “Durante el 2025, los fondos nacionales provenientes de las primas de seguros llegaron con puntualidad, permitiendo la renovación de unidades y la compra de trajes estructurales. Para este ciclo, la expectativa está puesta en el remanente del año anterior y en la aprobación del presupuesto 2026”, remarcó.

El presidente de la Federación fue enfático en la necesidad de la transparencia administrativa de todas las asociaciones que la integran. “Para que un cuartel reciba su parte de la torta nacional, debe tener los papeles en regla. La regularización de las asociaciones ante Personería Jurídica y la Dirección Nacional de Bomberos es un requisito innegociable para seguir creciendo y garantizando la seguridad de todos los misioneros”, recordó.
Uno de los puntos negativos de la actividad de los bomberos voluntarios, expuesto por Laumann, fue la confirmación de que la restricción de servicios que durante años prestaron en siniestros viales sobre la ruta nacional 12 continúa vigente. “Hemos dejado de prestar servicios en accidentes de tránsito siempre y cuando no tengan personas atrapadas con vida”, aclaró. La decisión, que ya lleva tiempo en ejecución, responde a una deuda acumulada de varios años y recordó que “hay instituciones que habían firmado convenios con concesiones viales y nunca pagaron. Para los cuarteles, el costo operativo de movilizar unidades para tareas de limpieza es insostenible sin el aporte correspondiente de las empresas que explotan el peaje”.
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