EL PROBLEMA NO ES QUIÉN GANA, SINO QUIÉN LO RESUELVE
Columna de opinión | Mario Antonowicz
Cuando desde esta columna exponemos un problema de Puerto Iguazú, no lo hacemos para criticar al oficialismo ni para favorecer a la oposición. Lo hacemos porque creemos que visibilizar los problemas es el primer paso para encontrar soluciones.
El último ejemplo es el prolongado corte de energía eléctrica que dejó a nuestra ciudad más de 14 horas sin suministro.
¿Si nos callamos, el problema desaparece? Por supuesto que no. Hace 45 años que convivimos con situaciones similares.
¿Pretendemos que echen al presidente de la empresa eléctrica? Tampoco. Lo que pretendemos es que quienes tienen responsabilidades de gobierno, y quienes aspiran a tenerlas, presenten soluciones concretas.
Porque gobernar no es encontrar excusas, y hacer oposición tampoco consiste únicamente en señalar culpables. Hacer política es trabajar para mejorar la calidad de vida de la gente.
Y aquí aparece una cuestión preocupante: no escuchamos propuestas que nos permitan pensar que este problema tendrá solución en el corto, mediano o largo plazo.
Sin embargo, existen antecedentes.
Hace algunos años, cualquier viento dejaba sin electricidad al área de Cataratas, al hotel y al aeropuerto. ¿Cómo se resolvió? Mediante una conexión eléctrica subterránea.
Entonces, ¿por qué no estudiar una solución similar para abastecer a una ciudad turística internacional como Puerto Iguazú?
Porque tenemos dos caminos: modernizar nuestra infraestructura o seguir dependiendo de tendidos eléctricos vulnerables, que atraviesan nuestra selva, un patrimonio natural que debemos preservar.
Hay otra posibilidad que merece estudiarse.
Mientras Neuquén y Brasil avanzan en proyectos para transportar gas desde Vaca Muerta, nosotros estamos frente a Itaipú, una de las mayores centrales hidroeléctricas del mundo.
¿Es técnicamente posible establecer acuerdos de cooperación energética entre Misiones y Brasil para mejorar nuestro abastecimiento eléctrico? ¿Existen alternativas de interconexión que puedan evaluarse?
Son preguntas que deberían estar sobre la mesa, considerando las condiciones técnicas, económicas y regulatorias.
Desde esta columna no pretendemos diseñar una red eléctrica. Para eso existen funcionarios, técnicos y especialistas. Nuestra responsabilidad es visibilizar los problemas que afectan a miles de vecinos y reclamar respuestas.
Y quiero terminar con una reflexión.
Valoro muchísimo los mensajes de quienes participan y opinan sobre nuestras columnas. Pero les propongo que no transformemos cada problema de Iguazú en un partido entre oficialistas y opositores, como si estuviéramos discutiendo quién juega mejor, Boca o River.
Porque mientras unos festejan y otros se pelean, los vecinos seguimos sin luz.
No se trata de determinar quién gana la discusión política. Se trata de encontrar quién tiene la capacidad, la voluntad y las propuestas para resolver los problemas.
Porque al final, lo importante no es quién gana el partido, sino que Puerto Iguazú deje de perder.



