Diego Sartori: “El Mercosur está debilitado porque nunca logramos una verdadera integración”
Columna de opinión de Diego Sartori, diputado por Misiones en el Parlamento del Mercosur (Parlasur).
El paso de Flávio Bolsonaro por Puerto Iguazú y las posibles consecuencias políticas para las relaciones entre Argentina y Brasil abren un debate mucho más profundo: el verdadero funcionamiento del Mercosur y las dificultades que todavía enfrentamos para alcanzar una integración regional efectiva.
Considero que esta situación excede cualquier cuestión puntual vinculada al Parlamento del Mercosur. Estamos hablando de un proyecto de integración que soñamos hace muchos años, pero que, lamentablemente, nunca pudo concretarse plenamente.
Una muestra evidente de esa deuda pendiente es lo que ocurre diariamente en nuestra frontera. Los ciudadanos que necesitan trasladarse desde Puerto Iguazú hacia Foz do Iguaçu, o viceversa, deben enfrentar dificultades y demoras que resultan incomprensibles cuando hablamos de países que supuestamente están integrados.
Se realizaron numerosas reuniones para intentar resolver esta problemática. Incluso desde el propio Parlasur impulsamos encuentros en Foz do Iguaçu para abordar la situación fronteriza. Sin embargo, una cosa es la voluntad de quienes integramos estos organismos y otra muy distinta es la decisión de los poderes ejecutivos, que son quienes finalmente deben implementar las soluciones.
El Parlamento del Mercosur tiene una debilidad institucional importante: sus decisiones no cuentan con fuerza de ley vinculante que obligue a los gobiernos a ejecutarlas. Esa limitación explica, en buena medida, por qué todavía no conseguimos resolver cuestiones tan elementales como facilitar la circulación de personas entre países vecinos.
Las diferencias políticas no pueden perjudicar a los ciudadanos
Misiones comparte fronteras estratégicas con Brasil y Paraguay. Por eso, cualquier dificultad en las relaciones bilaterales tiene consecuencias directas sobre nuestra provincia.
Entiendo que, cuando no existe voluntad política de los poderes ejecutivos o falta entendimiento entre quienes gobiernan Argentina y Brasil, los principales perjudicados terminan siendo los ciudadanos comunes y quienes necesitan desarrollar actividades comerciales entre ambos países.
Las diferencias ideológicas entre gobiernos no deberían convertirse en obstáculos para la integración.
No importa si quienes gobiernan pertenecen a la derecha, a la izquierda o a cualquier otra corriente política. Por encima de esas diferencias deben estar los intereses de los ciudadanos, su derecho a circular, trabajar, comerciar y relacionarse libremente con los países vecinos.
Los problemas políticos entre los gobiernos no pueden terminar siendo pagados por los habitantes de nuestras fronteras.
Un Mercosur que necesita fortalecerse
Respecto de si determinados acontecimientos políticos pueden formar parte de una estrategia destinada a debilitar al Mercosur, considero que debemos reconocer primero una realidad: el bloque regional viene debilitado desde hace mucho tiempo.
Y esa debilidad no responde exclusivamente a un episodio político o a las diferencias entre determinados presidentes. Tiene que ver, fundamentalmente, con la ausencia de una verdadera integración comercial, económica e institucional.
Si después de tantos años todavía no podemos resolver adecuadamente el tránsito cotidiano entre Puerto Iguazú y Foz do Iguaçu, resulta evidente que tenemos mucho por hacer.
La integración no puede quedar solamente en discursos, declaraciones de buenas intenciones o reuniones diplomáticas. Debe traducirse en decisiones concretas que mejoren la vida de nuestros ciudadanos.
Alguna vez tendremos que avanzar hacia un modelo de integración más profundo, como el que logró construir la Unión Europea, donde los países comprendieron que trabajar juntos representa una oportunidad de desarrollo para todos.
El Mercosur necesita dejar de ser una promesa de integración para convertirse en una realidad.
Porque, si no conseguimos fortalecerlo y superar nuestras diferencias políticas, difícilmente podamos construir el futuro de desarrollo que nuestros pueblos necesitan.
Diego Sartori
Diputado por Misiones en el Parlamento del Mercosur (Parlasur).



