2027: TODOS QUIEREN SER INTENDENTES, PERO LA PELEA ES POR LOS VOTOS DE IGUAZÚ
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Columna de opinión — Mario Antonowicz
Lo ocurrido esta semana empieza a mostrar cómo se acomoda el tablero político de Puerto Iguazú rumbo a 2027. Detrás de las candidaturas aparece una discusión decisiva: quién será capaz de reunir los votos que necesita el proyecto provincial.
Todo lo que planteo aquí es pura especulación ante el tablero político actual. Es una lectura de los movimientos que empiezan a verse, con un escenario todavía abierto.
Claudio Filippa se prepara para representar nuevamente a su espacio. La Libertad Avanza, mientras tanto, tiene varios nombres en carrera: Alejandro Verón y Roberto Edgard ya mostraron sus intenciones, y tampoco habría que descartar a Fabián de Sa, Úrsula Waidelich u otros que puedan incorporarse.
En el frente de Filippa, en cambio, prácticamente no aparecen otros aspirantes a intendente con peso propio. Esa ausencia tiene una lectura política: acompañarlo significaría sumar votos para sostener la conducción actual, con escaso margen para cambiar el rumbo o construir una alternativa dentro del mismo espacio.
Sumar para Filippa no parece ofrecer lugar para un proyecto propio. Y eso ayudaría a explicar por qué no se muestran otros dirigentes de relevancia dispuestos a competir bajo su conducción.
Desde la provincia, este escenario podría generar preocupación. Porque el problema no sería solamente que Filippa no alcance sus objetivos municipales, sino que tampoco reúna los votos suficientes para aportar a una eventual fórmula encabezada por Hugo Passalacqua.
Por eso, una posibilidad sería construir un nuevo frente con dirigentes que pertenecieron a la Renovación y sectores independientes, capaces de presentar sus propias candidaturas a intendente.
Una alternativa que dispute el municipio con identidad propia, pero que en las categorías de gobernador y diputados provinciales acompañe el proyecto de continuidad de Passalacqua.
La lógica sería ampliar la oferta local para captar votos que quizás ya no acompañen a Filippa, pero que todavía puedan respaldar al oficialismo provincial.
¿Puede ocurrir? Sí. ¿Está cerrado? Ni cerca.
Falta muchísimo. Habrá acuerdos, rupturas, pases y seguramente aparecerán nuevos nombres.
Pero esta semana dejó una señal: en Iguazú ya no se discute solamente quién quiere ser intendente. Se empieza a discutir quién junta los votos y, sobre todo, para quién.
Las cartas comenzaron a barajarse.
Y esto es sólo un anticipo. La campaña ya empezó.



