“DIJO QUE NO ERA DE IGUAZÚ”: EL REPROCHE DE VECINOS A ROBERTO EDGAR EN SU CAMINO A LA INTENDENCIA
La reciente incorporación de Roberto Edgar, cantante de música tropical y líder del Grupo Volcán, al escenario político de Puerto Iguazú abrió un debate que excede su candidatura y vuelve sobre una vieja discusión instalada entre algunos vecinos: su vínculo con la ciudad donde nació y pasó parte de su infancia.
Edgar comenzó a mostrarse como precandidato a intendente de Puerto Iguazú dentro del espacio de La Libertad Avanza, iniciando así un camino político que buscará transformar su popularidad artística en respaldo electoral.
En un sondeo de opinión realizado por Radio Yguazú, entre las expresiones recogidas apareció reiteradamente un cuestionamiento: vecinos aseguraron recordar una antigua aparición televisiva en la que el cantante habría negado ser misionero o de Puerto Iguazú.

Sin embargo, esa afirmación merece una aclaración importante: Radio Yguazú no cuenta hasta el momento con el registro audiovisual que permita acreditar que Roberto Edgar haya negado públicamente su origen iguazuense. Por lo tanto, corresponde diferenciar el recuerdo o percepción manifestada por algunos vecinos de un hecho documentalmente comprobado.
DE PUERTO IGUAZÚ A LA TELEVISIÓN NACIONAL
Roberto Edgar, cuyo nombre es Roberto Pascual Rodas, desarrolló buena parte de su carrera artística fuera de Misiones después de haberse trasladado siendo muy joven a Buenos Aires.
Su gran salto a la popularidad llegó durante la explosión de la música tropical de los años 90, cuando Grupo Volcán alcanzó difusión nacional y “Esa malvada” se convirtió en uno de sus temas más conocidos.
Aquella popularidad llevó al cantante a distintos espacios de la televisión nacional y consolidó una imagen artística que todavía hoy conserva.
Precisamente allí parece encontrarse el origen de la controversia que reaparece ahora: para una parte de los vecinos consultados existe el recuerdo de que alguna vez habría tomado distancia de Puerto Iguazú, mientras que otras referencias sobre su trayectoria lo presentan públicamente asociado a Misiones y a la ciudad de las Cataratas.
Sin el archivo original de aquella supuesta declaración, no resulta periodísticamente responsable afirmar que negó sus raíces como si se tratara de un hecho probado.
DEL ESCENARIO A LA POLÍTICA
Décadas después de aquellos años de popularidad nacional, Roberto Edgar regresa al centro de la escena de Puerto Iguazú, pero esta vez con otro objetivo: disputar la conducción del municipio.
Su desembarco en La Libertad Avanza incorpora al escenario local una figura conocida fuera de la política tradicional y abre interrogantes sobre cuál será su propuesta para una ciudad atravesada por problemas de infraestructura, calles, servicios públicos, crecimiento urbano y demandas sociales.
El propio cantante ha señalado que su incursión política no significaría abandonar definitivamente la música, actividad que pretende continuar paralelamente.
Ahora comienza una etapa diferente. Roberto Edgar deberá presentar sus propuestas y explicar qué proyecto plantea para Puerto Iguazú. Y también tendrá la oportunidad de responder a un cuestionamiento que, verdadero o producto de una memoria colectiva imprecisa, ya apareció entre algunos vecinos apenas comenzó a circular su posible candidatura.
Porque una canción puede quedar grabada durante décadas. Pero en política, además de popularidad, son las propuestas, los antecedentes y las decisiones públicas las que quedan sometidas al análisis de los ciudadanos.


