CAMBIOS BRUSCOS DE TEMPERATURA EN IGUAZÚ: ¿POR QUÉ AUMENTAN LA CONGESTIÓN Y LOS SÍNTOMAS RESPIRATORIOS?
Puerto Iguazú atravesó durante las últimas dos semanas jornadas con marcadas variaciones térmicas: mañanas y noches frescas, seguidas por tardes de intenso calor. A esto se suma el uso frecuente del aire acondicionado. Congestión nasal, secreciones, estornudos y molestias de garganta se vuelven habituales, pero ¿el cambio de temperatura realmente provoca gripe o resfrío?
En las últimas dos semanas, en Puerto Iguazú y la región de la Triple Frontera se sucedieron días con importantes contrastes de temperatura. Después de mañanas y noches frescas, las temperaturas ascendieron considerablemente durante el día y el último fin de semana se registraron jornadas de intenso calor, con valores por encima de los 34 °C y sensaciones térmicas aún mayores.

En este escenario, muchas personas comenzaron a manifestar congestión nasal, mucosidad, estornudos, irritación de garganta y otros síntomas respiratorios. Es frecuente relacionar inmediatamente estos cuadros con los cambios de temperatura o con el aire acondicionado.
Sin embargo, hay una aclaración importante: el frío, el calor o el aire acondicionado por sí solos no producen gripe. La gripe es causada por virus influenza y los resfríos también son provocados principalmente por virus respiratorios.
ENTONCES, ¿POR QUÉ NOS CONGESTIONAMOS?
Los cambios bruscos entre ambientes muy calurosos y lugares refrigerados pueden irritar las vías respiratorias. El aire frío y seco puede afectar las mucosas de la nariz y la garganta y favorecer síntomas como sequedad, irritación, estornudos o congestión.
Algo similar puede ocurrir cuando una persona permanece bajo temperaturas elevadas, se refresca o moja y luego ingresa inmediatamente a un ambiente con aire acondicionado muy frío.
Esto no significa necesariamente que se haya enfermado por el cambio de temperatura. Puede tratarse de una reacción de las vías respiratorias o coincidir con una infección viral que ya estaba desarrollándose.
EL AIRE ACONDICIONADO: TEMPERATURA Y MANTENIMIENTO
Otro aspecto importante es cómo utilizamos los equipos de aire acondicionado. En días de 34 °C o más, muchas personas colocan el termostato en 18, 19 o 20 °C buscando enfriar rápidamente el ambiente.
Además de aumentar considerablemente el consumo eléctrico, esto genera una diferencia térmica importante entre el exterior y el interior.
Como referencia práctica, mantener el ambiente alrededor de los 23 a 25 °C suele proporcionar confort sin necesidad de convertir una habitación en un espacio excesivamente frío.
Pero no solamente importa la temperatura.
Los filtros y componentes del aire acondicionado necesitan limpieza y mantenimiento periódico. Un equipo descuidado puede acumular polvo, ácaros, hongos y otros contaminantes que, al circular por el ambiente, pueden agravar síntomas en personas con alergias, asma o sensibilidad respiratoria.
NO TODO ES “GRIPE”
También es importante diferenciar los síntomas. Una nariz congestionada o con secreción no significa necesariamente estar atravesando una gripe.
Los cuadros gripales suelen presentar síntomas generales más marcados, como fiebre, dolores musculares, cansancio, dolor de cabeza y malestar general, además de manifestaciones respiratorias.
La congestión nasal aislada, los estornudos o la secreción transparente también pueden estar relacionados con resfríos, rinitis alérgica o irritación de las vías respiratorias.
Por eso, ante síntomas persistentes, fiebre elevada, dificultad para respirar, dolor en el pecho o un empeoramiento significativo del estado general, corresponde realizar una consulta médica, especialmente en adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
EL DESAFÍO DE LOS CAMBIOS TÉRMICOS
En una región subtropical como Puerto Iguazú, donde pueden producirse variaciones importantes de temperatura en períodos relativamente cortos, la prevención pasa por medidas sencillas: evitar contrastes térmicos extremos, hidratarse adecuadamente, ventilar los ambientes y mantener limpios los equipos de climatización.
El aire acondicionado no “contagia” una gripe y un cambio de temperatura tampoco crea un virus. Pero el uso inadecuado de la climatización y el aire frío y seco sí pueden irritar las vías respiratorias y favorecer la aparición o intensificación de determinadas molestias.
Una diferencia que resulta importante conocer antes de atribuir cada congestión o catarro al conocido “golpe de frío”.




