TANCREDO NEVES: EL PROBLEMA DE LA FRONTERA LLEGA AL SENADO DE LA NACIÓN
El próximo miércoles 16 de septiembre puede ser un día importante para Puerto Iguazú y para toda la Triple Frontera.
Convocada por el senador nacional Martín Goerling, se realizará en el Senado de la Nación una reunión con funcionarios del Gobierno nacional y representantes de nuestra región para abordar un problema que conocemos demasiado bien: las interminables demoras en el paso fronterizo del puente internacional Tancredo Neves.
Y quiero detenerme en algo: reuniones ya tuvimos muchas. Diagnósticos también. Todos sabemos dónde está el problema. Lo que necesitamos ahora es una decisión política y un plan de acción con fechas concretas.
Según adelantó Goerling, el Gobierno nacional viene analizando una reorganización profunda del Centro de Frontera. Una de las alternativas sería concentrar del lado brasileño los controles de ingreso a la Argentina, dejando del lado argentino principalmente el egreso y modificando también el esquema para el transporte de cargas.
Además, aparece una propuesta todavía más ambiciosa: avanzar hacia un mecanismo de tránsito vecinal fronterizo mucho más ágil, que facilite el movimiento de quienes se desplazan dentro de la región y, particularmente, de quienes quieren visitar Puerto Iguazú.
Todo esto debe analizarse seriamente, porque no podemos improvisar en una frontera internacional.
Y por eso considero muy importante que empresarios y representantes de nuestra zona viajen al Senado de la Nación y tengan la posibilidad de expresar personalmente cuál es la problemática actual de la frontera.
Son quienes conviven diariamente con las consecuencias de las filas y las demoras. Son quienes pueden explicarles a los funcionarios nacionales cómo una espera de varias horas termina afectando al turismo, al comercio, a la gastronomía, al transporte y a toda la actividad económica de Puerto Iguazú.
Es importante que Buenos Aires escuche directamente a quienes conocen, trabajan y viven todos los días esta frontera.
También sería importante que esta reunión no quede circunscripta a un solo espacio político.
Misiones tiene diputados y senadores nacionales de diferentes fuerzas. Sería bueno verlos a todos sentados en la misma mesa.
Porque agilizar el Tancredo Neves no debería tener color político.
No importa quién consigue la solución. Lo importante es conseguirla.
Cada turista que desiste de cruzar desde Brasil por una fila de dos, tres o cuatro horas representa dinero que Puerto Iguazú deja de recibir: menos consumo en restaurantes y comercios, menos excursiones, menos movimiento para taxis y servicios turísticos y, finalmente, menos oportunidades de trabajo.
Por eso esta discusión no es solamente migratoria.
Es turística, económica y estratégica.
Tenemos enfrente un enorme mercado y formamos parte de una de las regiones internacionales más dinámicas de Sudamérica. Pero para aprovecharlo necesitamos una frontera acorde al siglo XXI.
Espero entonces que el miércoles no tengamos simplemente otra fotografía, otro comunicado y otra promesa.
Que de esa mesa salga algo mucho más concreto:
qué se va a hacer, quién lo va a hacer y cuándo comienza.
Después de tantos años de reuniones, Puerto Iguazú ya no necesita que le vuelvan a explicar cuál es el problema.
Necesita que alguien finalmente lo resuelva.


