Cuidar los medicamentos también es cuidar la salud: cómo conservarlos para que no pierdan su eficacia
La correcta conservación de los medicamentos es un aspecto fundamental para garantizar que los tratamientos sean seguros y efectivos. Así lo explicó la farmacéutica Valeria Mauriño en una nueva edición de la columna «Cuidados y Salud», donde brindó recomendaciones para evitar errores frecuentes, como retirar los comprimidos de sus blísteres antes de tiempo o almacenarlos en condiciones inadecuadas.
Mauriño recordó que factores como la humedad, la luz, el oxígeno y los cambios de temperatura pueden alterar el principio activo de los medicamentos, motivo por el cual cada presentación está diseñada para brindar una protección específica.
«El tipo de blíster no es casual. Algunos tienen una doble capa de aluminio o materiales opacos porque funcionan como barrera contra la humedad, el oxígeno y la luz, preservando la estabilidad del medicamento», explicó.
La profesional indicó que los medicamentos efervescentes, los sublinguales, las cápsulas blandas, los probióticos, el omega 3 y otros productos especialmente sensibles no deben retirarse de su envase original hasta el momento de ser utilizados, ya que podrían degradarse al quedar expuestos al ambiente.
Respecto al uso de pastilleros, señaló que son una herramienta muy útil, especialmente para adultos mayores o personas que toman varios medicamentos diariamente. Sin embargo, recomendó preparar la medicación únicamente para una semana y consultar siempre con el farmacéutico cuáles comprimidos pueden retirarse del blíster y cuáles deben permanecer protegidos hasta su consumo.
Otro punto destacado fue el de los medicamentos de liberación modificada, identificados habitualmente con siglas como LP, XR o SR. Estos comprimidos están diseñados para liberar el principio activo de manera gradual, por lo que no deben partirse ni triturarse sin indicación profesional, ya que esto puede modificar su acción y afectar la eficacia del tratamiento.
Finalmente, Mauriño recomendó adquirir siempre los medicamentos en farmacias habilitadas, donde se garantiza su correcta conservación y se cuenta con el asesoramiento de un profesional para resolver dudas sobre su uso y almacenamiento. «Pequeños cambios en la forma de conservar un medicamento pueden hacer una gran diferencia en la eficacia del tratamiento», concluyó.

