Monteoliva inauguró el primer desafio táctico femenino 2026 junto a fuerzas argentinas y de Paraguay
La ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, encabezó en Bernardo de Irigoyen, Misiones, la inauguración oficial del primer Desafío Táctico Femenino 2026, una competencia operativa de alta exigencia que reúne a integrantes de Fuerzas Federales argentinas, policías provinciales y efectivos de la Policía Nacional de Paraguay en uno de los puntos fronterizos más sensibles y estratégicos del país.
La actividad se desarrolla en el Escuadrón 12 “Bernardo de Irigoyen” de Gendarmería Nacional Argentina y cuenta con la participación de competidoras de Gendarmería Nacional, Prefectura Naval Argentina, Servicio Penitenciario Federal, Policía de Misiones, Policía de Córdoba y Policía Nacional de Paraguay.
Antes de arribar a Bernardo de Irigoyen, la ministra mantuvo reuniones de trabajo en Puerto Iguazú junto al Comando Tripartito de la Triple Frontera y equipos del Centro Internacional de Análisis del Delito Complejo, donde se evaluaron las amenazas vinculadas al narcotráfico, el contrabando y el crimen organizado transnacional en la región fronteriza.
En ese marco, Monteoliva remarcó el carácter estratégico de la frontera norte y el trabajo permanente de las fuerzas federales desplegadas en el territorio.
“La frontera norte se defiende todos los días, sin descanso y con la firme decisión de no ceder un solo paso frente al delito. Porque lo que se hace acá —en el monte, en el río, en las rutas y en cada operativo— es mucho más que una tarea de control: es presencia, es orden y es soberanía real sobre el territorio argentino”, sostuvo.
La ministra destacó además el valor histórico de esta primera edición del desafío, al reunir por primera vez a mujeres de distintas fuerzas de seguridad y de distintos países bajo un mismo esquema de exigencia operativa, entrenamiento y coordinación táctica.
“Por primera vez, competidoras de las Fuerzas Federales argentinas, de las policías provinciales y de la República del Paraguay van a someterse a las mismas pruebas, en el mismo terreno y bajo las mismas reglas”, afirmó.
Durante su discurso, Monteoliva subrayó que la cooperación entre fuerzas y países ya no constituye únicamente una instancia de articulación institucional, sino una necesidad operativa concreta frente al avance del crimen organizado.
“El delito organizado, el narcotráfico y el contrabando no reconocen fronteras administrativas. Nuestra respuesta operativa, entonces, tampoco. La cooperación multiagencial e internacional es una herramienta táctica concreta fundamental, y este desafío conjunto es prueba de ello”, expresó.
Las participantes deberán afrontar una serie de pruebas diseñadas para reproducir condiciones reales de operación: diez kilómetros de marcha forzada con uniforme, fusil y mochila cargada; pistas de tiro individual, en parejas y por equipos; veinte obstáculos en terreno selvático; y un evento acuático que combina remo, traslado de heridos, marcha con peso y un polígono de cierre.
Según explicó la titular de la cartera de Seguridad, el objetivo del desafío es medir capacidades esenciales para el despliegue operativo real: resistencia física, capacidad de decisión bajo presión, criterio profesional, disciplina táctica y trabajo coordinado entre equipos.
“Estas pruebas fueron diseñadas para medir exactamente lo que se necesita en una operación real”, remarcó.
Monteoliva también puso en valor el profesionalismo y la preparación de las competidoras, y reafirmó la posición institucional del Ministerio respecto del mérito y la excelencia operativa.
“La excelencia operativa no tiene género. Cada una de ustedes se ganó este lugar con trabajo, mérito, disciplina y preparación”, sostuvo.
Asimismo, destacó que el entorno elegido para el desarrollo de la competencia no es simbólico ni recreativo, sino plenamente operativo y representativo de las condiciones reales que enfrentan diariamente las fuerzas en la frontera.
“El escenario que hoy las recibe fue elegido porque exige resistencia y templanza. Porque es un terreno real, desafiante y plenamente operativo, donde cada decisión, cada movimiento y cada esfuerzo cuentan”, señaló.
Finalmente, la ministra llamó a fortalecer la confianza y la cooperación profesional entre fuerzas y países a partir de experiencias compartidas en el terreno.
“La hermandad que se construye en el barro, en el cansancio y en el esfuerzo compartido, es la que después se traduce en operaciones coordinadas y en confianza profesional”, concluyó.



