Misiones en campaña: cuando la necesidad también se fabrica
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En el contexto político actual, con la campaña ya en marcha en Misiones, comienza a percibirse un reacomodamiento de fuerzas. La caída en la imagen del presidente Javier Milei impacta también
en sus candidatos locales, abriendo una ventana de oportunidad para el oficialismo provincial, el Frente Renovador.
Dentro de ese espacio aparecen figuras como Claudio Raúl Filippa, quien se presenta como renovador, pero que en la práctica responde a una lógica claramente peronista, más precisamente
kirchnerista. No se trata de una simple etiqueta: alcanza con observar gestos de la interna peronista —visitas, fotos, abrazos y respaldos de dirigentes históricos— para entender con claridad
cuál es la matriz política en juego.
¿Y por qué importa esto? Porque no se trata solo de nombres, sino de métodos. Existe una forma de hacer política que se repite: generar un problema, instalar una necesidad y luego aparecer con
la solución. Un mecanismo conocido.
Un ejemplo reciente es el caso de los feriantes de la plaza San Martín. Primero, una orden de desalojo con apenas 24 horas. Luego, la marcha atrás y la promesa de reubicación. ¿Qué queda
en la percepción de la gente? Para algunos, la sensación de que hubo que alinearse políticamente para encontrar una salida. Para otros, la imagen de un intendente “sensible” que escuchó y
resolvió.
Pero en el fondo, la lógica es la misma: tensión, necesidad y resolución.
Esto no es nuevo. Es parte de una forma tradicional de hacer política que el peronismo ha utilizado durante décadas. La pregunta es si, en este escenario, seguirá siendo efectiva.
La respuesta no depende únicamente de la política local. En gran medida, estará atada a lo que ocurra a nivel nacional: si el presidente Milei logra o no encauzar la situación del país. Y, claro,
también a si aparece —o no— una alternativa que rompa con esta dinámica conocida.
Ahí es donde realmente se va a jugar la elección.


