El informe preliminar de autopsia al cuerpo de Claudia Gabriela Gómez, la mujer trans que falleció en las últimas horas en Puerto Iguazú, confirmó que murió por la fractura de cráneo provocada con un elemento contundente que se vincularía a un palo o garrote.
Los resultados del Cuerpo Médico Forense del Superior Tribunal de Justicia ratificaron la sospecha de una muerte violenta, un ataque directo que descarta cualquier versión de hecho accidental.
Fuentes consultadas por PRIMERA EDICIÒN vinculadas a la investigación sostuvieron que la mujer conocida como “Caí” de 34 años fue masacrada a golpes en la cabeza que no sólo le partieron el cráneo sino que también le desfiguraron el rostro.

Vale recordar, como lo adelantó este medio, que el jueves 2 de abril en un trillo de monte en una zona de reserva, parte del predio de la comunidad mbya Fortín Mbororé fue hallada inconsciente, una mujer trans identificada como Claudia Gabriela Gómez, nacida en Paraguay.
“Caí”, falleció el miércoles al mediodía en la terapia intensiva del Hospital SAMIC de Iguazú. El hecho, que hasta el momento la policía no identificó ni demoró a ningún sospechoso, se investiga como homicidio y apunta a un crimen con las características de odio por condición sexual.
Claudia fue atacada a pocos metros de la avenida Libertad, zona también denominada como “El Eucaliptal”, la abandonaron agonizante y tendida boca arriba con las heridas del ensañamiento a golpes.
“Caí” residía dentro de la comunidad mbya Fortín Mbororé en una situación de vulnerabilidad absoluta, en una casilla precaria y en estado de abandono.
Homicidio agravado y posible transfemicidio
En las últimas horas, la causa dio un giro en su calificación legal. De acuerdo a fuentes judiciales, el expediente pasó de investigarse como “lesiones gravísimas y tentativa de homicidio” a “homicidio agravado”, en el marco del artículo 80 del Código Penal Argentino.
En ese sentido, se analiza la aplicación de los incisos 4 y 11 de dicha norma, vinculados a agravantes por ensañamiento y por tratarse de un crimen mediado por violencia de género o motivado por odio hacia la identidad de la víctima.
Bajo esa línea investigativa, no se descarta que el caso sea encuadrado como un transfemicidio, una figura que contempla los asesinatos de personas trans atravesados por violencia estructural y discriminación.
Hasta el momento, no hay personas detenidas ni identificadas como sospechosas, mientras que la investigación continúa bajo la órbita de la comisaría Tercera de la Unidad Regional V, con intervención de la Justicia.