Marco Lavagna renunció este lunes a su cargo como director del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), en una salida que se produjo a pocos días de la publicación del nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC). Según trascendió, el funcionario comunicó su decisión dentro del organismo durante la jornada, en medio de un proceso sensible por la actualización de la metodología para medir la inflación.
La dimisión se concretó antes de la difusión del nuevo indicador, prevista para el martes 10 de febrero, que incorporará modificaciones relevantes respecto del esquema vigente. El cambio en el índice había generado ruidos internos y debates técnicos en el organismo, en un contexto de fuerte atención pública sobre la evolución de los precios.
Lavagna es economista, de origen peronista y con vínculos con el Frente Renovador que lidera Sergio Massa. Fue diputado nacional por la Ciudad de Buenos Aires entre 2015 y 2019 y asumió al frente del INDEC el 30 de diciembre de 2019, durante el gobierno de Alberto Fernández, con Martín Guzmán como ministro de Economía.
Por su perfil técnico y su rol en la normalización de las estadísticas públicas, logró mantenerse en el cargo tras el cambio de gobierno y continuó al frente del organismo durante la gestión de Javier Milei. Su etapa estuvo marcada por la continuidad de la transparencia recuperada luego de los años de intervención del INDEC durante administraciones kirchneristas anteriores.
La salida de Lavagna se da en un momento clave, ya que el organismo se apresta a implementar una nueva metodología para medir la inflación. El renovado IPC estará basado en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/18, lo que implica una actualización de los ponderadores de la canasta de consumo, más acorde a los hábitos actuales de los hogares.
Entre los principales cambios, los servicios ganarán mayor peso dentro del índice, especialmente vivienda, electricidad, gas, transporte y comunicaciones. En contrapartida, rubros como alimentos y bebidas no alcohólicas, prendas de vestir, calzado y salud perderán participación relativa. Por ejemplo, alimentos pasará de representar el 26,9% de la canasta al 22,7%, mientras que vivienda aumentará del 9,4% al 14,5%.
Además, el nuevo IPC incorporará una división adicional, elevando de 12 a 13 las categorías que conforman el índice, con la inclusión de “Seguros y servicios financieros”. También se ampliará la muestra de precios relevados mensualmente, que pasará de 320.000 a 500.000, con una mayor digitalización del proceso de recolección.
La renuncia de Lavagna abre ahora interrogantes sobre la continuidad del proceso de actualización estadística y sobre quién quedará al frente del organismo en un contexto en el que los datos de inflación son una de las principales referencias económicas y políticas del país.